May 10th, 2012

Hace falta

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender, coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja



Llévate lo que quieras, ya no me hace falta nada de lo que imaginamos; todo lo que hice alguna vez por ti sigue aquí, con la sombra en el piso, con la sombra que nos persigue y se transforma en viento que se convierte en hielo, como el hielo que nos acompaña por las mañanas que siguen siendo frescas. No soy sincero, no busco comprenderte, no busco entenderme; no sé que necesitas, no sé que es lo que quieres, no soy lo que necesitas, tampoco tu capricho. Soy la estrofa más complicada de la canción que no escuchas por miedo, soy el color que no está en tus dibujos, la letra que jamás estará en tus escritos, el calor que se va cuando más frío hace, la luna vacía que se columpia para reírse por las noches, la carta a medias escrita y con manchas de café. 

Ya no sé si te hago daño, si me haces daño, o si nos estamos matando. Veo brotar lágrimas desde tu cara, siento el coraje en tus labios, el dolor en tus manos; mis palabras son simples, baratas, grotescas, se parecen tanto a los insultos porque lastiman sin querer. Soy el deseo, las ganas de aventarme al vacío. No soy lo que elegiste, soy la tormenta en el vaso con agua, hielo en la nevera, nube en el cielo, el siniestro en tu vida, el misterio que busca ser resuelto.

Nadie jugará con tu cabello, nadie va a escribirte entrecortado, nadie va a mirarte desde la esquina hasta la puerta de tu casa, nadie te reprochará sonrisas, nadie te robará los besos más dulces y amargos. Son tantas preguntas en tu libreta, son tantos renglones falsos en mi libreta, renglones que se van llenando con tu nombre. 

April 18th, 2012

Hoy me siento ridículo

Hoy me sentí atrapado entre palabras. Es ridículo. No puedo dejar de pensar en ti y eso me provoca sueño y miedo. Tal vez sólo tengo miedo de tus besos porque se vuelven secos en mis labios, me aterran tus palabras desconocidas, los días que no vas a compartir conmigo también me aterran.

Es inútil, la ansiedad da vueltas por mi cuarto, mi cabeza comienza a temblar, mis pupilas se dilatan, se terminan los cigarros, la ganas de escribirte se me están acabando. Hoy luces tan feliz sin mí; nada ni nadie te puede hacer daño, sabes como lastimar, sabes como salir intacta del fuego, sin quemaduras, sin cenizas en el cuerpo.

Hay días en los que me dan ganas de perderte, así como un juguete. Tengo celos de todo, de quien te mira, de quien te habla, de quien pasa a tu lado, de quien sonríe mientras caminas, de quien te escucha, de tus amigos, de mi sombra, de la mediocre melodía que entonas cuando te marchas, de las canciones que no te escribo, del sol, de la luna, de no verte, de morderte.

Tengo ganas de extrañarte, de aventarte, de dejar de pensarte, de abrazarte, olvidarte, recordarte, fumarte, exhalarte, de soñarte. Camina conmigo aunque ya no tomes mi mano, aunque ignores mis pasos, aunque ya no sientas mi pulso. Quiero que uses mi suéter favorito, que gastes mis labios, que huelas el perfume que hay en mi piel, que me beses el cuello, que me rasguñes, que me lastimes más de lo debido. Quiero sentir tus manos en mi pecho, tocar tus piernas suavemente, como si no existieran. Tengo ganas de beber contigo. De tu boca. Quiero compartir todos mis libros, de escribirte frases incompletas, de dejar desordenada tu cama, de seguir esperando un beso cada mañana.

También de que me odies un poco.

April 10th, 2012

10-04-1997

No importa que estés muerto; ya me recordaron la fecha como 15 veces. Cumpleaños de otras personas que no me importan, un mes más con novia, cosas sin importancia.

Hace 15 años naciste, Luis Gerardo Bustamante. Siempre hablo de ti, ya toda la gente que me rodea te conoce. Recuerdo nuestras charlas desde la ventana de tu habitación, cuando te asomabas y veías a los niños jugar en el jardín de la casa, te preguntabas que por qué no podías salir a morder el pasto, a correr en círculos, a sentir la alegría que transmitían, decías que querías ser normal, jugar con lo demás, salir con tus amigos, dar tu primer beso, tener una novia. Este año tenía muchos planes para ti. La lista era larga, nos esperaban muchas cosas, tenias en el cajón del buró muchos libros por leer todavía; recuerdo cuando leías por las noches cuando no podías dormir. Tenía sorpresas para ti, canciones nuevas que compartir. Siempre te gusto lo que pensaba, crecías conmigo, compartíamos ideales. Me haces falta, amigo.

Te perdí muy rápido. Hoy es tu cumpleaños, para mí sigues estando aquí. Hoy te llevo un regalo. Espérame en el panteón, ya voy para allá. Todavía tengo mi lista de sorpresas…


Te quiero.
Te amo, hermano.
Hace 15 años naciste, recuerdo el día que te visité en el hospital. Estaba muy emocionado. Al fin tendría alguien con quien compartir mis juguetes, mis días…

Borrador

Me dejaste sentado en la esquina de la calle de tu casa, allí quedaron mis huellas para que te acordaras de mí. Tengo todavía la mitad de tu vida en mi cajón, tengo pendejada y media que me hace referencia a los días que pasamos juntos, tengo servilletas con direcciones falsas; estoy a unos pasos de salir corriendo y gritar.

No hace falta nada más para odiarnos, ya no puedo andar descalzo por las calles, ya no puedo andar con la guardia baja, con la mirada en el piso buscando vidrios o lo que sea. Vamos a intentar mirarnos sin matarnos, aunque te dé igual. Vamos a sentir los besos que nos mantienen lejos, hace falta tiempo, ya no hace falta amor. Vamos a dormir en misa, en la plaza, en banquetas o en alguno de tus paisajes favoritos.Tu amor intermitente, creo que ya no puedo hablar de mí. Deja de besarlo, de mimarlo, estoy dispuesto a causar un accidente si tú lo quieres, ya no te voy a creer porque me puedo matar. Amo tus juegos, más cuando no son conmigo. No quiero tener nada contigo, ya no hay nada bueno en tu ombligo, ni la perforación que te hiciste en vacaciones. Ya no tienes tatuajes en el hombro, los arrancaste, te rasptaste y te quemaste la piel para que tus padres no los vieran. Qué pendejada. ¿Dónde quedo tu aire de grandeza? Podemos soñar otro día con hacernos el amor, o lo que sea que hagamos. Ya no me importan las cosas que nublan mi mente, anhelos pasajeros, también extraño tu prudencia. Ya no estamos juntos, al parecer desapareció el dolor. No tiene sentido. Amo los besos que mandas al aire. Amo los días que se hacen lentos, cuando llegas tarde, cuando inventas mil pretextos para no verme. Abúrrete.

Tú, tú hueles a otoño.

Olor a otoño, olor antaño. No te conozco, todavía no te invento una historia, todavía no eres parte de mis blasfemias. Ojos dulces, sonrisa tierna, coqueta, tímida… Inquieta.

Me lees de lejos, soy un perfecto desconocido, tal vez seré tu futuro enemigo, tal vez seré el domingo odiado; tú serás la noche esperada, la madrugada odiada para miles de soñadores, el millón de la lotería, poesía que jamás será escrita en tu vida…

Ignórame.

April 8th, 2012

BLA BLA

Hoy es uno de esos días en los que me siento sin palabras, indefenso y como niño chiquito a punto de perder el sueño.

No tengo ni puta idea de qué pasa por tu mente, no tengo ni puta idea de qué pasa por la mía. Ya no sé qué es lo que siento cuando estamos lejos, cuando la distancia no es más que una pendejada, cuando el tiempo no es más que otro invento del hombre, una creación estúpida. No podré olvidar el día que nos conocimos, el día que cruzamos miradas, el día que ignoramos palabras esperando entendernos a besos; aún recuerdo la luna que nos observaba, no olvidaría los privilegios de los que ésta gozaba, en la calle los amantes se engañaban, en el puente peatonal los ancianos se quedaban, en la terminal de autobuses los extraños se encontraban y nosotros a escondidas nos jugábamos las bromas cotidianas.

Me bastó darte la mano para saber que tú me harías daño, no hizo falta mordernos o arañarnos la cara para entender lo que en verdad nos conectaba; no podría olvidar la silueta de tu mano en la cual sostenías un puñal, un rosario y pétalos de flores secas que cogiste en primavera, te veías tan bella, tan perversa, tan tierna, tan tú. No traías el perfume amargo en la piel, no traías regalos bajo el abrigo, olvidaste los aretes en la barra, aquellos que te obsequié en tu cumpleaños. Le tenía mucho miedo a tus manos, a las palabras que usarías para amarme; tú le tenias mucho miedo a la distancia, a los caminos incompletos, a las casas solitarias, a la sombra de tu madre, a tu conciencia, a tu belleza, a todo lo incierto. Me sentía como niño chiquito cuando me mimabas, cuando me prometías caricias en la zona más sensible de mi cuerpo, cuando me lamias la cara, cuando fumabas para que me ahogara y jamás te besara.

Me sentía vacío sin tu mano, sin las tardes, sin el olor a otoño en primavera, sin el olor a muerto en las iglesias, sin el sonido cálido de los lamentos, sin injusticias cometidas en mi vida, sin tropiezos fingidos, sin dolores de cabeza. No te encuentro ni en palabras.

April 7th, 2012

Tenía ganas de vomitar esta mañana

Desperté porque tuve una extraña sensación en mi boca, un mal sabor, la falta de algo; no sé si fue por beber la cerveza tibia anoche mientras contaba historias con desconocidos. Tal vez me hace falta probar otros labios, perderme en otras bocas, morder otras lenguas, tocar otras manos, besar a otras.

Desperté y no encontré tu cabello enmarañado, no encontré tu odio, no encontré la altura de la que tanto me hablas, aquella a la que le temes sin razón; no encontré los pasos que seguías, no encontré tu lengua, tampoco la mía.

Déjame besar a otras, dame permiso para engañarte y después discúlpame, después déjame llorar cuando te vayas, después déjame extrañar tus mentiras, después de todo las disfruto.

Ya sabes que miento y en tu cara. Ya sabes que tus besos no son los únicos que me hacen tener esa clase de orgasmos.

Pero también sabes que te amo y es de lo más extraño, insano.

A dos días

No quiero que llegue el martes, no quiero ver en el panteón a mi hermano, no quiero ver sus juguetes intactos, su ropa tan fría, su cama vacía.

Aún recuerdo aquel día, fue domingo, el sol ardía, mi cara estaba pesada, el ambiente en mi casa era bastante alegre, escuchaba la risa de mi hermano, su habitación estaba junto a la mía, ya sabía que era su cumpleaños. No dejaba de gritar de felicidad, estaba emocionado, al fin tendría 14 años.

Yo tomé un baño, tenía que estar listo a las 9 de la mañana pues mi novia tenía presentación de ballet; salí de casa muy temprano, la vi bailar un rato, sus movimientos eran precisos, perfectos y raros. Regresé a casa para ver a mi hermano, sus ojos brillaban, su sonrisa me contagiaba, corría por el jardín de la casa, sus invitados estaban a punto de llegar, mi mamá había preparado su comida favorita. Jamás lo vi sonreír así, jamás lo había visto tan feliz.

¿Quién iba a pensar que seria el último cumpleaños de mi hermano?

Aún no termino de escribir, pero no puedo continuar.

No quiero que sea martes, mucho menos 10 de abril.

April 6th, 2012

Lo que esperas escuchar

Te quiero, no importa como.
No es absurdo, es tan cierto, es perfecto y contagioso, es terrible, me enfada y me aterra la idea de dejarte ir con las maletas que arreglaste anoche, con mis libretas y las hojas secas que ya no son cartas.

Me das miedo, me das sueño, me das fe, aire.

No hay un limite, no hay baile, no hay motín no hay secretos. No hay flores, hoy no hay funeral, no tengo ni un poco de cordura, ni un poco de respeto por lo que siento cuando te beso, cuando beso a otras. No es mentira, no tengo un plan, jamás lo tendré, no tengo ganas de dejarte caer; no tengo ganas de romperte como barquito de papel.

Las luces en tu casa, la ropa interior de tu hermana, las luciérnagas en verano, la diferencia de años. Las arañas y películas antañas en la televisión, programas ridículos para ignorar la charla cotidiana, para odiar los fines de semana, para tratar de morir en reuniones familiares.

Beber con los adultos un poco de vino para sentirme fino, ignorar a los niños que se sienten libres y disfrutan del sol desnudos. Comer manzanas, exprimir sentimientos, temerle al cielo.

Fingir que te quiero parece simple. Decir que no es cierto se vuelve un dilema, un problema.

April 5th, 2012
OVERTHINKING

OVERTHINKING

(via separating-souls-entwined)

I’m drugs

I’m drugs

(Source: smiledsunrise, via c-a-f-f-e-i-n-3)

Nos aburrimos del mismo lugar

Nos aburrimos del mismo lugar, de la misma gente, de los momentos y pensamientos vacíos que se vuelven repetitivos hasta cuando hace frío, hasta de cuando estamos enojados y portamos la misma ropa mientras sostenemos la sonrisa casual, tonta y fingida. La sonrisa fingida y tonta que demuestra nuestra poca sensibilidad, aquella que se va con tazas de café y libros viejos que ya nadie lee, en fotografías, retratos y bocetos que se van borrando cuando comienza el día.

Seremos los mismos extraños que se aburren, que se ríen y se mofan de nada. Volveremos a ser los mismos fantasmas que rodean la habitación de tus padres, aquella habitación donde tuvimos sexo una mañana de mayo, pisaremos el suelo donde tiraste tus panties, las panties que llevaban tu inocencia, tu pureza y tu pudor; el pudor que se perdió entre copa y copa de vodka barato. Las sábanas mojadas donde se encontraban nuestros cuerpos asqueados con sudor. Tus nalgas me excitaban, seria tu pubis caliente restregándose en el mío; me mordiste los labios para que no hablara, esperabas tener la respuesta, esperabas encontrar un orgasmo en mis ojos. Al fondo se escuchaba mi playlist repleto de canciones crudas, éste sofocaba tus gemidos con el sonido; me arañaste la espalda y tu lengua se paseaba por el mi cuello. Eran besos secos. Tus pechos hermosos, tan llenos de placer me acariciaban los labios, se humedecían al compás de una vieja canción cursi.

Nos deseábamos a muerte. Nos gritábamos mentiras, groserías y te cogía.

El motor del auto de tus padres dejo de sonar, te pusiste la ropa, escondiste las sábanas, te llevaste el recuerdo y me escondiste en el baño pidiendo que no hiciera ruidos extraños mientras reparabas el daño.

Al final terminamos odiando a la misma gente, a la calle que daba frente a tu casa, a las sombras, a las casas vecinas, terminé odiando a tus amigas, esos días.

Nos aburrimos del mismo lugar.

April 4th, 2012
Shadows…

Shadows…

Eso pasa cuando fumo marihuana. 

A veces duermo un poco y se me olvida lo que pasa.

Eres el silencio que se vuelve llanto cuando despierto y no te encuentro, eres la bacha que queda escondida bajo mi cama con letreros e insultos que reclaman los besos que jamás me diste en pijama. 

A veces alucino un poco con ideas que me harán sentir feliz, no me doy cuenta que esto me envenena y no sé que será de mí. Es como cargar el revolver que papá guarda en su cajón para poder jugar ruleta rusa sin saber que es lo que pasará, es como despertar en primavera con frío y ganas de morir, es como tener hambre cuando en realidad estoy lleno, es como cuando te amo pero te estoy perdiendo. ¡Exacto! No tiene mucho sentido; quiero perderme como bicho en este mundo, fumarme una nube y decir que no es absurdo. 

A veces te extraño. A veces te miento y me miento con ideas que explotan y vagan en mi almohada. A veces te pienso y siento que no es cierto lo que estoy viviendo. A veces te miro y digo que es mentira por haberme permitido estar otro día contigo. A veces te beso y escupo mentiras sobre tus labios que se vuelven opacos con el viento como si los tocará el infierno.

Ya no encuentro canciones viejas atrapadas en la pared, ya no veo tus retratos, tus cuadros y el lienzo esperando en mi cama para dibujarme; ya no encuentro las notas en la ventana pidiendo que regrese, que me aleje sin hacerte daño, ya no veo tus besos en mi cama, ya no veo tu sombra recargada en mi espalda, ya no siento tu cuerpo mojado después de odiarnos, ya no siento el viento en mi cara después de mojarme, ya no veo el fuego ni el cigarrillo apagado en mis libros de la infancia. 

Devuélveme los días que me prometiste, devuélveme las noches que jamás me diste, devuélveme los secretos que nunca te conté y que por miedo a perderte ignoré, devuélveme el vacío que no te dí, devuélveme el orgasmo que te ofrecí.

Te quiero. En mi cama, conmigo, sin luz y con mucho frío; sí, el frío yo te lo regalo, tú dame calor y de lo demás nos vamos olvidando. Hace muchos besos que no nos odiamos, que no nos recordamos que también somos seres humanos. Hace tiempo que dejamos de querernos, comenzamos a dañarnos con secretos y cosas absurdas de la vida. 

Eres el silencio que se vuelve llanto cuando despierto y no te encuentro, eres la bacha que queda escondida bajo mi cama con letreros e insultos que reclaman los besos que jamás me diste en pijama.